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María del Socorro Soto
Durango, México
Cordillera americana
Porque juntos abremos de formar la Nueva Arcadia donde los ríos acaudalados cubran a nuestros hijos
Para que la patria se extienda desde la cordillera chilena hasta el Valle del Anáhuac y el canto del cóndor inunde al mundo
Hay una nostalgia marina que recorre el continente murmullo andino que canta: ¡sobrevive! ¡levántate y resiste!
Deja atrás la pesadilla el horror sembrado por las botas recuerda tan sólo la esmeralda que cubre tus montañas
Cuando te expulsaron de tu propia tierra no previeron que el nomeolvides se vendría en el bolsillo la madreselva en los zapatos y la poesía de Neruda en cada célula
Desde Mesoamérica le canto a Allende, salvador de nuestra Patria Americana fue inútil que las balas te cruzaran porque el fuego incendia las nostalgias
Una kena toca no sé donde por su herida brotan los recuerdos un olor a bosque invade el hemisferio utopías, luchas cotidianas
¡Malditos! Cuando metieron a la cárcel las ideas ellas se revelaron ante el acero le rompieron la cara al miedo y de entre los barrotes surgió la resistencia
No pudieron matarlos con los tanques porque su corazón lo escondieron en la mina y a todo el continente nos cubrió su angustia
Hermanos del salitre de la uva del charango Os quiero dejar hoy estas palabras
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